Tajine de tomates y huevos

Este tajine de tomates con huevos que también se conoce popularmente como “huevos marroquíes”,  es un plato muy sencillo y rápido de preparar, además de  sabroso es muy “adictivo”, volverás a hacerlo una y otra vez. Me trae muy buenos recuerdos de Tánger donde los descubrí como cena perfecta. Anímate a hacerlo porque te va a encantar, es una delicia.

Ingredientes:

  • Un tomate grande o dos medianos
  • 2 Huevos de gallinas felicies
  • Un diente de ajo
  • Perejil fresco
  • Cilantro  fresco
  • ½ cucharadita de Pimentón dulce
  • 1 cucharadita Comino
  • Pimienta
  • Sal

Preparación

Pica el ajo, el perejil y el cilantro. Lava los tomates y córtalos en rodajas. En un sartén con fuego medio,  echa un poco de aceite de oliva virgen extra, añade los ajos, el perejil y el cilantro, rehoga un minuto y echa los tomates cortados. Espolvoréale las especias, remuévelos  con cuidado.

Tápalos y pon el fuego al mínimo unos 5 minutos, echa los huevos,  vuelves a tapar hasta que se cuajen los huevos, aproximadamente otros cinco minutos y listo  

Pan de espelta con algas y sésamo

Sin duda el pan con harina integral de espelta es de mis favoritos porque es sabroso y saludable. Al ver en el supermercado que vendían algas con sésamo pensé que podía hacer un pan con ellas y me he puesto manos a la obra. Si hacéis pan os recomiendo que probéis añadirle algas porque os va a encantar, una verdadera delicia.

Ingredientes:

  • 200 gr de harina de fuerza
  • 350 gr de harina integral de espelta
  • 12 gr de algas con sésamo (yo compré las que venden en Mercadona que traen 30 gr)
  • 350 ml.  de  agua
  • Una pastilla de levadura fresca
  • Media cucharada de sal (las algas ya tienen sal, por eso no pongo la cucharada entera)
  • Una cucharadita de azúcar (yo le he echado azúcar de coco)

Preparación

Si vas a  usar panificadora, vierte primero los líquidos en la máquina, después los ingredientes sólidos y hazla como te indica el programa que utilizas normalmente.

Si lo vas a hacer  a mano, en primer lugar diluye la levadura en el agua templada, espera unos minutos antes de echarla al bol donde tendremos la harina y las algas (así se van hidratando pues vienen secas).

Vertemos el agua con la levadura en la fuente donde tenemos la harina, empezamos a moverlos con una cuchara de madera. La masa nos parecerá muy pegajosa y desagradable de tocar, pero no hay que preocuparse, una vez que esté bien mezclada, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar una hora.

Pasado este tiempo, la masa ya ha empezado a fermentar,  incorporamos la sal, la cucharadita de azúcar. Espolvoreamos con harina una superficie lisa de la cocina: encimera o tabla grande de madera y procedemos al primer amasado a mano, durante unos cinco u ocho minutos. Dejamos reposar la masa unos quince minutos. Volvemos a amasar unos diez minutos más, hacemos el preformado del pan, es decir, le damos la forma que hayamos elegido, lo metemos en un molde cubierto de papel de horno, puedes mojar el papel bajo el grifo para facilitar esta operación. Yo he dividido la masa en dos, he hecho dos bolas y las he dejado fermentar cubriéndolas con un paño, para hacer dos pequeños panes, pero puedes hacerlo de una sola vez y saldrá un pan de unos 900 gr.  

Después de una hora, aproximadamente, nuestra masa habrá duplicado su volumen y estará lista para hornearla.

En un horno precalentado a 220 grados, metemos nuestra masa. Los primeros diez minutos solo le doy calor con el fuego de abajo, después bajo la temperatura a unos 200 grados, otros diez minutos;  pongo ahora calor arriba y abajo con 180 grados y en veinte minutos el pan está listo. La temperatura y el tiempo va a depender de cada horno, haz el pan como estés acostumbrado a hacerlo. Para comprobar si está ya bien cocido o no, puedes hacer lo mismo que hacemos con un bizcocho: meterle un palillo de madera, si sale limpio el pan ya está listo. Sacamos el pan del horno, lo ponemos en una rejilla para que se enfríe.

Bizcocho de camuflaje

Tenía muchas ganas de hacer este bizcocho de tres sabores: vainilla, chocolate y té matcha. En Japón es bastante común utilizar el té matcha en galletas, bombones, cremas o bizcochos,  pensé que ésta era una forma bonita, además de sabrosa, de hacer un bizcocho original con este ingrediente.

La receta no tiene mucha complicación, es la de un bizcocho normal, que dividiremos entre tres todos sus ingredientes para hacer masas de sabores distintos.

Para ello, en primer lugar hay que mezclar la levadura con la harina muy bien para dividirla luego mejor, a las que añadiremos: vainilla, chocolate y el té matcha, respectivamente. El resultado como veis es un bizcocho diferente, pero delicioso.

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 250 gr de harina
  • 180 gr de azúcar
  • 160 ml de aceite de girasol
  • 160 ml de leche
  • Un sobre de levadura
  • 1 chorrito de extracto de vainilla
  • 20 gr de cacao puro
  • 15 gr de té matcha
  • Una pizca de sal

Preparación:

Los primero que hay que hacer es, como dije al principio, mezclar muy bien la harina con la levadura, se pesa y se divide entre tres. Yo la puse en varios platos mientras hacía el resto de las masas.

Cogemos tres boles, en cada uno ponemos una yema de huevo, las claras las montamos juntas en el baso de la batidora o en una fuente si lo haces a mano, la reservamos para añadirla al final.

Batimos la yema con el azúcar, añadimos el aceite, la leche y, en el primer caso, el chorrito de extracto de vainilla. Añadimos la harina mediante un colador para evitar grumos y reservamos.

Cogemos el segundo bol y hacemos lo mismo, salvo que a la harina le habremos añadido el cacao puro. Reservamos.

Con el tercero hacemos lo mismo, habiéndole añadido a la harina el té matcha.

Una vez montadas las claras a punto de nieve la repartiremos en las tres masas, mezclándolas con cuidado con movimientos envolventes. Engrasamos un molde para bizcocho.

Con la ayuda de una cuchara, vamos poniendo de forma irregular diferentes porciones de masa.

Lo ponemos en el horno precalentado, con calor arriba y abajo a unos 180 grados unos 30 minutos, depende de cada horno.

Cuando nos parezca que esté listo, le introducimos un palillo para ver si está hecho bien por dentro.

Sacamos el bizcocho y lo dejamos unos diez minutos en la encimera de la cocina antes de desmoldarlo, pues si no se puede romper. Después lo ponemos en una rejilla hasta que se enfríe del todo.

Habas frescas con su vaina con jamón serrano

Ingredientes:

  • Unas cebolletas frescas
  • 400 gr de habas frescas con su vaina
  • Dos dientes de ajo
  • Un vasito de vino
  • Jamón del bueno
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Preparación:

Lavamos muy bien las habas, les quitamos los picos con un cuchillo y las cortamos en trocitos. Pochamos las cebolletas con un chorro de aceite de oliva  virgen extra en una olla mediana. Añadimos los ajitos bien picados.

Vertemos las habas frescas, las rehogamos un poco, echándole el vasito de vino blanco. Cuando estén tiernas, en unos doce minutos, más o menos, le añadimos los trocitos de jamón. Movemos un poco y listo.

Hay quien al hacer este plato, echa el jamón antes de hacer las habas, yo prefiero poner el jamón al final, ya que no necesita cocción, además, si el jamón es bueno, pierde parte de su exquisito sabor.

Natillas de té Matcha

El té matcha se está popularizando en nuestras cocinas debido a los múltiples beneficios que para nuestra salud tiene. Os traigo esta receta en la que podemos disfrutar de estos beneficios del famoso té de una manera dulce y deliciosa.

Ingredientes:
• Medio litro de leche
• 30 gr. de maicena
• 80 gr. de azúcar
• Un cucharadita de té matcha
• Un chorrito de extracto de vainillaP

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Preparación:

En un bol mezclamos la maicena, el azúcar y el té matcha. Una vez bien mezclados, ponemos un cazo con la leche y el extracto de vainilla a calentar. Echamos el resto de los ingredientes y comenzamos a remover hasta que hierva. El fuego debe estar al mínimo. Cuando llegue al punto de ebullición, lo apartamos del fuego y lo vertemos en una fuente o en pequeños cuencos. Cuando esté a temperatura ambiente lo dejamos en la nevera unas horas.

Flan con galletas de canela y coco

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Este flan de galletas de canela y coco es muy sencillo, rápido de preparar, además de sabroso. El resultado es un flan con un delicado sabor a galletas, canela y coco… ¡Riquísimo! Para esta receta he empleado flan de sobre y galletas de canela compradas,  por supuesto que si haces el  flan y tus propias galletas el resultado será mucho más saludable pero así lo hacía mi madre he preferido dejarla así.

Hacemos el flan, según las instrucciones que vienen en el sobre, en este caso usaremos dos sobres y le echaremos un cuarto litro de leche más. Trituramos unas diez galletas de canela, le añadimos coco rallado al gusto y lo agregamos al flan que aún estará caliente.  Mezclamos todo muy bien y lo vertemos en un molde caramelizado. Cuando se enfríe, lo metemos unas horas en la nevera, desmoldamos con cuidado y listo

Berenjenas marinadas

Creo que las berenjenas me gustan de todas las maneras posibles. Son muy versátiles, ofrecen muchas posibilidades. Éstas que traigo hoy son marinadas, es decir, maceradas con algunas especias antes de asarlas. No puede ser más fácil de hacer y el resultado más delicioso.

Ingredientes:

  • Una berenjena grande
  • Ajos picados
  • Perejil picado
  • Cucharada de comino
  • Pimienta
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de vinagre

Preparación:

Lavamos la berenjena, la cortamos en rodajas y la embadurnamos de sal para que suelte el amargor, dejándola en un escurridor. Mientras echamos en un bol el aceite, el vinagre, la pimienta, la sal, el vinagre, los ajos y el perejil picados.

Después de aproximadamente media hora, la berenjena ya estará lista para prepararla: la lavamos con agua fría muy bien, secándola a continuación con papel absorbente. La colocamos en el bol donde están las especias y la removemos muy bien para que se impregne de la mezcla, durante al menos, una hora.  Una vez que estén bien maceradas, colocamos las rodajas en una bandeja para el horno y la ponemos con calor arriba y abajo durante unos diez minutos (dependerá de cada horno) a unos 180 grados.

La vigilamos y le damos la vuelta hasta que estén asadas. Las sacamos, las ponemos en una fuente, espolvoreamos un poco de perejil y le añadimos un poco de aceite de oliva virgen extra.