Pan de espelta con algas y sésamo

Sin duda el pan con harina integral de espelta es de mis favoritos porque es sabroso y saludable. Al ver en el supermercado que vendían algas con sésamo pensé que podía hacer un pan con ellas y me he puesto manos a la obra. Si hacéis pan os recomiendo que probéis añadirle algas porque os va a encantar, una verdadera delicia.

Ingredientes:

  • 200 gr de harina de fuerza
  • 350 gr de harina integral de espelta
  • 12 gr de algas con sésamo (yo compré las que venden en Mercadona que traen 30 gr)
  • 350 ml.  de  agua
  • Una pastilla de levadura fresca
  • Media cucharada de sal (las algas ya tienen sal, por eso no pongo la cucharada entera)
  • Una cucharadita de azúcar (yo le he echado azúcar de coco)

Preparación

Si vas a  usar panificadora, vierte primero los líquidos en la máquina, después los ingredientes sólidos y hazla como te indica el programa que utilizas normalmente.

Si lo vas a hacer  a mano, en primer lugar diluye la levadura en el agua templada, espera unos minutos antes de echarla al bol donde tendremos la harina y las algas (así se van hidratando pues vienen secas).

Vertemos el agua con la levadura en la fuente donde tenemos la harina, empezamos a moverlos con una cuchara de madera. La masa nos parecerá muy pegajosa y desagradable de tocar, pero no hay que preocuparse, una vez que esté bien mezclada, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar una hora.

Pasado este tiempo, la masa ya ha empezado a fermentar,  incorporamos la sal, la cucharadita de azúcar. Espolvoreamos con harina una superficie lisa de la cocina: encimera o tabla grande de madera y procedemos al primer amasado a mano, durante unos cinco u ocho minutos. Dejamos reposar la masa unos quince minutos. Volvemos a amasar unos diez minutos más, hacemos el preformado del pan, es decir, le damos la forma que hayamos elegido, lo metemos en un molde cubierto de papel de horno, puedes mojar el papel bajo el grifo para facilitar esta operación. Yo he dividido la masa en dos, he hecho dos bolas y las he dejado fermentar cubriéndolas con un paño, para hacer dos pequeños panes, pero puedes hacerlo de una sola vez y saldrá un pan de unos 900 gr.  

Después de una hora, aproximadamente, nuestra masa habrá duplicado su volumen y estará lista para hornearla.

En un horno precalentado a 220 grados, metemos nuestra masa. Los primeros diez minutos solo le doy calor con el fuego de abajo, después bajo la temperatura a unos 200 grados, otros diez minutos;  pongo ahora calor arriba y abajo con 180 grados y en veinte minutos el pan está listo. La temperatura y el tiempo va a depender de cada horno, haz el pan como estés acostumbrado a hacerlo. Para comprobar si está ya bien cocido o no, puedes hacer lo mismo que hacemos con un bizcocho: meterle un palillo de madera, si sale limpio el pan ya está listo. Sacamos el pan del horno, lo ponemos en una rejilla para que se enfríe.

Pan integral de trigo con espinacas

Hoy vamos a hacer un pan de espinacas. Es un pan con mucha fibra y sabor. Está muy bueno en tostadas con un poco de queso y salmón o con tomate, aguacate, aceite, por ejemplo, tiene un sinfín de posibilidades, ideal para desayunos o cenas muy nutritivas. 
Ingredientes:
  • 200 ml de leche (puede sustituirse por agua o alguna leche vegetal)
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 300 gr de espinacas
  • 15 gr de levadura fresca
  • 100 gr. de masa madre (opcional)
  • 1 cucharada de sal
  • 100 gr de harina de fuerza
  • 400 gr de harina integral de trigo (500 gr si no le pones masa madre)

Preparación:

En primer lugar ponemos la mitad de la leche en una batidora y vamos añadiendo las hojas de espinacas poco a poco hasta batirlo todo. En la otra mitad de la leche disolvemos la levadura fresca.
Este pan lo he amasado en la Panificadora Lidl, de la manera habitual, poniendo primero los ingredientes líquidos y por último la harina.
Después lo he puesto en un molde y lo he metido en el horno precalentado, lo he puesto 15 minutos a 220 grados y unos 30-35 minutos a 180 grados.
Se puede hacer todo el proceso en una panificadora o bien hacerlo a mano. Lo importante es, como siempre que hacemos pan casero, darle tiempo para que la harina leve lo necesario y tengamos una miga y un pan fantástico.
Si quieres un mayor aporte de fibra, puedes añadir un poco de salvado, semillas o avena.