Bizcocho de naranjas y agua de azahar

Qué ganas tenía de compartir esta receta de bizcocho de naranjas con agua de azahar. Las naranjas en repostería ofrecen un grato sabor y la posibilidad de poder disfrutar de los nutrientes que nos da la ralladura de su cáscara. Cuando hice esta receta estaba rodeada por miles de azahares que durante unas semanas de primavera adornan Sevilla, así que era fácil dejarme llevar por la tentación de poner unos cuantos de ellos en la foto. El agua de azahar que he usado en esta receta no es otro que el que vende en cualquier supermercado, el que se suele usar para hacer el roscón de reyes. No me enrollo más, espero que disfrutéis de este delicioso bizcocho de naranjas y agua de azahar que es una verdadera delicia para los sentidos.

 

Ingredientes:

  • 3 huevos grandes o 4 medianos
  • 180 gr de azúcar
  • 120 ml de aceite suave
  • 125 ml de yogurt
  • 250 gr de harina
  • Un sobre de levadura
  • Canela molida
  • Una cucharada de agua de azahar
  • 80 ml de zumo de naranja
  • Una naranja rallada
  •  Una pizca de sal

 

 

Preparación

En primer lugar separamos las claras de las yemas de los huevos y las montamos a punto de nieve con una pizca de sal. Cuando estén firmes se le añade poco a poco el azúcar y después las yemas. A continuación vamos añadiendo el resto de ingredientes: aceite, yogur, la naranja rallada, la canela, el agua de azahar y la harina que habremos mezclado con la levadura. El zumo de naranja se lo echamos al final. Todo esto hay que hacerlo con mucha suavidad para que no se baje demasiado la masa.

Precalentamos el horno a 180 grados. Engrasamos un molde y lo espolvoreamos con un poco de harina. Vertemos la masa y lo metemos en el horno, a media altura con fuego por ambas partes.

En mi caso, con cuarenta minutos, el bizcocho estaba ya bien cocido. El tiempo depende de cada horno. Para comprobar la cocción introduce un pequeño palillo de cocina y si éste sale limpio es que ya puede sacarse. Recuerda que nunca debes abrir el horno hasta que el bizcocho no suba. Cuando lo saques del horno, déjalo al menos diez minutos antes de desmoldarlo, puede romperse. Una vez pasado ese  tiempo, se desmolda y se pone en una rejilla para que se enfríe.

Os aseguro que este bizcocho de naranjas y agua de azahar es una verdadera delicia.

 

 

 

Bizcocho de persimon y kéfir

Hoy os traigo un bizcocho muy otoñal, cargadito de beneficios para nuestra salud con persimon y kéfir.  Desde hace tiempo tengo en casa nódulos de kéfir a los que alimento con leche y me dan un delicioso aporte de flora bacteriana entre otras muchas propiedades. Si no tienes (o no quieres utilizar) kéfir puedes sustituirlo por un yogurt natural, te saldrá igual de bueno. En cuanto al persimon debo de deciros que le da al bizcocho una jugosidad exquisita. Lo he endulzado con miel, está elaborado con harina integral y con harina de fuerza ecológica, merece la pena por su sabor y sus nutrientes. Si prefieres utilizar azúcar y harina de repostería puedes hacerlo pero así es mucho más saludable y delicioso, podrás comerlo sin remordimientos. 
Los nódulos de kéfir
Ingredientes:

  • 125 ml. de kéfir (o un yogurt natural)
  • 3 huevos grandes o 4 pequeños
  • 100 ml. de miel
  • 125 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Ralladura de un limón
  • Un persimon rallado o troceado
  • 125 gr de harina de fuerza
  • 125 gr de harina integral de trigo
  • Un sobre de levadura
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • Canela molida

Persimon rallado 
Elaboración:

Montamos las claras a punto de nieve, cuando están bien tersas vamos añadiendo poco a poco el resto de ingredientes con mucho cuidado para que no se baje la masa: las yemas, la miel, el aceite, la ralladura de limón, etc. Lo último que le incorporamos es la harina con la levadura. Engrasamos un molde y lo espolvoreamos con harina. Lo introducimos en el horno precalentado a 180 grados durante 35 a 40 minutos.
Lo desmoldamos en frío y ya podemos comerlo o cubrirlo con un poco de chocolate y de rodajas de persimon confitadas (hervidas con agua y miel).

Confitando el persimon con agua y miel