Tortellini con pisto y bacalao

No me gusta tirar comida, así que cuando alguna sobra, si no puedo congelar o es poca cantidad la intento reutilizar. Esta vez sobró un poco de pisto y un poco de bacalao desalado. Así que la mejor opción fue hacer una salsa para unos tortelinis. El resultado fue un plato riquísimo, delicioso.

Ingredientes:

  • 1 cebolla
  • Bacalao desalado
  • Resto de pisto
  • Perejil picado

Preparación:

Doramos la cebolla y salteamos el bacalao a fuego lento, para que suelte la gelatina y le añadimos el perejil picado. Agregamos el pisto y removemos bien. Cocemos la pasta, siguiendo las instrucciones del envase y listo para comer.

Poleá

La poleá es un postre típico de Sevilla, Huelva y Cádiz que se comía en los años difíciles cuando la escasez de alimentos era un problema en muchas casas.

Es un postre riquísimo, fácil de preparar y delicioso.  Viene a ser como una bechamel dulce: aceite (aromatizado con cortezas de limón, matalauva y canela) harina, leche y azúcar.

Ingredientes:

  • 1 litro de leche ( yo he usado 800 ml de leche entera y 200 de ml de nata líquida)
  • 30 gr de harina blanca (60 gr si no usas maicena)
  • 30 gr de maicena 
  • 150 gr de azúcar
  • 1  cuchara de matalauva
  • Cortezas de un limón
  • Canela en rama y en polvo
  • 70 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Trocitos de pan frito

Preparación:

En primer lugar ponemos en un cazo o sartén el aceite de oliva con la cuchara de matalauva, la canela en rama y las cortezas de limón. Rehogamos un poco para que el aceite se impregne del sabor de todos los ingredientes, sin llegar a que se queme. En una olla colamos el aceite, le añadimos la leche, el azúcar y la harina.

Puedes desleír la harina en un poco de leche a parte para evitar grumos. Lo ponemos a fuego medio,  sin dejar de mover vamos viendo como poco a poco se va espesando.

La textura que yo he dejado es similar a las de unas natillas, si te gusta más espesita echa un poco de menos leche, o vierte más leche si ves que te queda demasiado espesa.

Viertes el contenido en una fuente o en unos cuencos. Le pones los trocitos de pan frito y espolvoreas con canela molida. Solo tienes que esperar a que se enfríe para disfrutar de esta delicia.

Tajine de tomates y huevos

Este tajine de tomates con huevos que también se conoce popularmente como “huevos marroquíes”,  es un plato muy sencillo y rápido de preparar, además de  sabroso es muy “adictivo”, volverás a hacerlo una y otra vez. Me trae muy buenos recuerdos de Tánger donde los descubrí como cena perfecta. Anímate a hacerlo porque te va a encantar, es una delicia.

Ingredientes:

  • Un tomate grande o dos medianos
  • 2 Huevos de gallinas felicies
  • Un diente de ajo
  • Perejil fresco
  • Cilantro  fresco
  • ½ cucharadita de Pimentón dulce
  • 1 cucharadita Comino
  • Pimienta
  • Sal

Preparación

Pica el ajo, el perejil y el cilantro. Lava los tomates y córtalos en rodajas. En un sartén con fuego medio,  echa un poco de aceite de oliva virgen extra, añade los ajos, el perejil y el cilantro, rehoga un minuto y echa los tomates cortados. Espolvoréale las especias, remuévelos  con cuidado.

Tápalos y pon el fuego al mínimo unos 5 minutos, echa los huevos,  vuelves a tapar hasta que se cuajen los huevos, aproximadamente otros cinco minutos y listo  

Pan de espelta con algas y sésamo

Sin duda el pan con harina integral de espelta es de mis favoritos porque es sabroso y saludable. Al ver en el supermercado que vendían algas con sésamo pensé que podía hacer un pan con ellas y me he puesto manos a la obra. Si hacéis pan os recomiendo que probéis añadirle algas porque os va a encantar, una verdadera delicia.

Ingredientes:

  • 200 gr de harina de fuerza
  • 350 gr de harina integral de espelta
  • 12 gr de algas con sésamo (yo compré las que venden en Mercadona que traen 30 gr)
  • 350 ml.  de  agua
  • Una pastilla de levadura fresca
  • Media cucharada de sal (las algas ya tienen sal, por eso no pongo la cucharada entera)
  • Una cucharadita de azúcar (yo le he echado azúcar de coco)

Preparación

Si vas a  usar panificadora, vierte primero los líquidos en la máquina, después los ingredientes sólidos y hazla como te indica el programa que utilizas normalmente.

Si lo vas a hacer  a mano, en primer lugar diluye la levadura en el agua templada, espera unos minutos antes de echarla al bol donde tendremos la harina y las algas (así se van hidratando pues vienen secas).

Vertemos el agua con la levadura en la fuente donde tenemos la harina, empezamos a moverlos con una cuchara de madera. La masa nos parecerá muy pegajosa y desagradable de tocar, pero no hay que preocuparse, una vez que esté bien mezclada, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar una hora.

Pasado este tiempo, la masa ya ha empezado a fermentar,  incorporamos la sal, la cucharadita de azúcar. Espolvoreamos con harina una superficie lisa de la cocina: encimera o tabla grande de madera y procedemos al primer amasado a mano, durante unos cinco u ocho minutos. Dejamos reposar la masa unos quince minutos. Volvemos a amasar unos diez minutos más, hacemos el preformado del pan, es decir, le damos la forma que hayamos elegido, lo metemos en un molde cubierto de papel de horno, puedes mojar el papel bajo el grifo para facilitar esta operación. Yo he dividido la masa en dos, he hecho dos bolas y las he dejado fermentar cubriéndolas con un paño, para hacer dos pequeños panes, pero puedes hacerlo de una sola vez y saldrá un pan de unos 900 gr.  

Después de una hora, aproximadamente, nuestra masa habrá duplicado su volumen y estará lista para hornearla.

En un horno precalentado a 220 grados, metemos nuestra masa. Los primeros diez minutos solo le doy calor con el fuego de abajo, después bajo la temperatura a unos 200 grados, otros diez minutos;  pongo ahora calor arriba y abajo con 180 grados y en veinte minutos el pan está listo. La temperatura y el tiempo va a depender de cada horno, haz el pan como estés acostumbrado a hacerlo. Para comprobar si está ya bien cocido o no, puedes hacer lo mismo que hacemos con un bizcocho: meterle un palillo de madera, si sale limpio el pan ya está listo. Sacamos el pan del horno, lo ponemos en una rejilla para que se enfríe.