Palmeritas de hojaldre con chocolate, avellanas y jengibre


Esta receta de palmeritas de chocolate, avellanas y jengibre no es que esté buena, que lo está, sino que es buena: No tiene crema de chocolate industrial, por tanto, no contiene  ni el denostado aceite de palma ni está atiborrada de azúcar. El único aceite que posee es aceite de oliva virgen extra; de  azúcar lleva el que trae la masa de hojaldre; avellanas, las que quieras  y jegibre, al gusto. Deliciosa, muy fácil y saludable.

Ingredientes:

·         Una lámina de masa de hojaldre fresca

·         Una tableta de chocolate negro

·         Avellanas enteras

·         Aceite de oliva virgen extra

·         Jengibre en polvo

Preparación:
Dejamos la lámina de masa de hojaldre a temperatura ambiente unos quince minutos, así al desenrollarla no se partirá. Mientras tanto en un cazo, que calentaremos al baño María, ponemos la tableta de chocolate negro en trozos, un poco de aceite de oliva virgen y espolvoreamos el jengibre. Yo he añadido

algo de canela. Reservamos. 

Con un cuchillo troceamos las avellanas. 

Cuando la masa de hojaldre esté lista, extendemos el chocolate de manera uniforme.

Espolvoreamos las avellanas picadas. 

Comenzamos a enrollar el hojaldre desde un extremo y desde el otro, hasta que se encuentren en el centro de la lámina. 

Lo metemos en el frigorífico unos quince minutos, pues cuando esté duro se podrá cortar mejor.
Calentamos el horno a unos 200 grados y ponemos papel de hornear en una bandeja.
Cortamos las palmeritas y las vamos colocando en la bandeja para el horno. 

Horneamos de 20 a 25 minutos, cuando estén doraditas las sacamos y esperamos con paciencia que se enfríen para doder disfrutar  de estas deliciosas palmeritas de chocolate con avellanas y jengibre.

Cómo hacer tu propia leche de avena


Antes iba una al médico y  te quitaba el alcohol, el tabaco o la panceta, ahora, para asombro de nuestras abuelas, te quitan la leche. Los tiempos cambian,  las despensas también.  Bien sea por prescripción médica, intolerancia, por veganismo o por gusto, cada vez hay más alternativas a la leche de vaca tradicional, son las (mal llamadas) leches vegetales.
Hoy te propongo hacer tu propia “leche” de avena, es muy fácil de elaborar, deliciosa, barata… además  tiene muchos beneficios para nuestro organismo: alto contenido en fibra, proteínas, calcio, hierro, fósforo, vitaminas del grupo B, aminoácidos esenciales, etc.
Ingredientes:
·         1 litro de agua mineral
  • 150 gramos de copos de avena
  • Una pizca de sal
  • Una cucharadita de aceite de oliva
  • Esencia de vainilla o canela (opcional)
En primer lugar, ponemos la avena en una fuente o planto hondo y la cubrimos con agua del grifo
La dejamos en remojo de diez a doce horas.  Colamos la avena. 
Una vez esté bien escurrida la echamos en un recipiente y la batimos con el resto de ingredientes  unos dos minutos.
Dejamos reposar una hora. Con un colador de tela, tamizamos la mezcla  y ya tienes tu “leche” de avena. 
 La ponemos en un recipiente de cristal y ya la podemos tomar o guardar en la nevera. 

Tortas de Pascua de Bonares


No solo de torrijas se vive en Cuaresma. Hoy os traigo un dulce único y muy sabroso: Tortas de Pascua de Bonares. Bonares es el pueblo natal de mi madre, en la provincia de Huelva, por lo que esta receta me evoca muchos recuerdos de mi infancia, de mi familia,  en especial de mi tía Catalina que las hacía buenísimas. No creo que haya una Cuaresma o Semana Santa en mi vida que haya faltado estas deliciosas tortas de Pascua de Bonares.
Las tortas de Pascuas de Bonares son un delicioso manjar cuya receta puede parecer algo laboriosa pero resumiendo podríamos decir que hay que preparar una masa, cubrirla con cabello de ángel, una ´tarbina´  hornear.
Yo me dedicí a hacerlas desde que tengo la Panificadora Silvercrest, sí, la famosa panificadora  que venden en el Lidl, gracias a ella hago mi propio pan y me ha servido para familiarizarme con los distintos tipos de harinas, levaduras, fermentaciones etc. por lo que hacer las tortas de Pascua de Bonares ya no me parece un imposible.
Ingredientes:
Para la masa:
500 gr de harina de fuerza.         
250 ml. de agua.          
25 gr. de levadura fresca de panadero.
1 cucharada de azúcar.       
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.                 
Una pizca de sal.
Para añadirle a la masa:             
180 ml de aceite de oliva virgen extra.
Cáscara de una naranja.           
Canela en rama.
2 cucharadas de sésamo.          
2 cucharadas de matalauva (anís en grano). 
Ralladura de un limón. 
125 g de azúcar.          
1 huevo.
½ cucharadita de bicarbonato. 
650 g de cabello de ángel.                  
Azúcar y canela molida para espolvorear.
Para la tarbina:
350 g de almendras crudas.
3 o 4 huevos (250 g).
200 g de azúcar. 
La masa
En primer lugar vamos a preparar la masa, para ello en un bol disolvemos la pastilla de levadura fresca  en el agua templada.
En un cuenco echamos la harina con una cucharada de azúcar. Añadimos el agua con la levadura ya diluida, una cucharada de aceite y un pellizco de sal. Mezclamos bien y terminamos de amasar con las manos.
Metemos la masa en un bol, la tapamos con un paño limpio dejándola en un lugar cálido para que fermente y doble su volumen, aproximadamente un hora y media.

Mientras esperamos que la masa suba, echamos el aceite de oliva virgen extra en una sartén, con la cáscara de naranja, la canela en rama, le añadimos una cucharada de sésamo y otra de matalauva. Freímos a fuego lento sin que se nos queme y lo dejamos enfriar un poco. Colamos.
Una vez que la masa esté lista, vamos añadiendo poco a poco el aceite mientras vamos amasando, agregamos el azúcar, la ralladura de limón, el huevo, el bicarbonato, el resto del sésamo y del anís sin dejar de amasar hasta obtener una bola compacta. Dejamos reposar la masa mientras preparamos la tarbina.


La tarbina:
Montamos las claras a punto de nieve, le añadimos el azúcar, las yemas y las almendras que habremos molido o picado.

En una bandeja rectangular para el horno, la engrasamos (o ponemos papel de hornear) y extendemos sobre ella la masa que tenemos en reposo. 

La espolvoreamos con un poco de azúcar mezclada con canela, la cubrimos con cabello de ángel y por último, echamos la tarbina.

Introducimos la bandeja en el horno precalentado a 180ºC  unos 35 minutos aproximadamente.

Cuando la saquemos del horno, dejar que se enfríe sobre una rejilla y una vez fría, cortarla en trozos.

[…] Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tila, los domingos por la mañana en Combray (porque los domingos yo no salía hasta la hora de misa) cuando iba a darle los buenos días a su cuarto. Ver la magdalena no me había recordado nada, antes de que la probara; quizá porque como había visto muchas, sin comerlas, en las pastelerías, su imagen se había separado de aquellos días de Combray para enlazarse a otros más recientes, ¡quizá porque de esos recuerdos por tanto tiempo abandonados fuera de la memoria, no sobrevive nada y todo se va disgregando! […]

Por el camino de Swann. Marcel Proust